Comenzar un nuevo curso supone mirar hacia delante, plantearse nuevos objetivos y afrontar nuevos proyectos. Pero también es una oportunidad para detenerse y volver a hacerse una pregunta esencial: «¿para qué existe el Ceicid?».

Con este punto de partida, el pasado 11 de septiembre celebramos la edición anual de CEICID Prime, nuestra jornada de trabajo interna para compartir las novedades del curso, afrontar los nuevos retos y profundizar en el propósito que da sentido al trabajo de la organización.

Uno de los ejes centrales de la jornada fue precisamente el propósito corporativo, entendido como la razón fundamental de la existencia de una organización más allá de sus resultados.

La jornada comenzó con la bienvenida de Cristina Bofarull, quien se encargó de compartir los datos de cierre del curso pasado, presentar las principales novedades de este nuevo curso y dar la bienvenida a las nuevas incorporaciones al equipo: Teresa Morán, responsable del desarrollo de toda la línea estratégica de los CET, y Rocío García de Leániz, responsable de Comunicación de CEICID.

María Martínez fue la responsable de impartir la sesión sobre el propósito organizativo, donde se profundizó en cómo este conecta con los valores y la cultura del Ceicid y, especialmente, en cómo debe trasladarse al trabajo cotidiano. Porque tener un propósito no consiste únicamente en definirlo. Para que sea real necesita ser conocido, interiorizado y llevado a la acción por las personas que forman parte de la organización.

En este sentido, durante CEICID Prime se trabajaron conceptos como la autenticidad y la coherencia, buscando una conexión entre lo que pensamos, lo que nos mueve y aquello que finalmente hacemos.

La jornada permitió avanzar también en la dirección por misiones y grupos de interés, conectando el propósito general del Ceicid con los objetivos concretos del nuevo curso.

El programa abordó diferentes etapas de este proceso: desde la definición del marco y el propósito corporativo hasta la dirección por misiones, la fijación de objetivos, su seguimiento y las contribuciones personales.

De esta forma, el trabajo realizado permitió no solo reflexionar sobre hacia dónde queremos avanzar como organización, sino también sobre el papel que desempeña cada miembro del equipo para hacerlo posible.

Cada tarea, cada proyecto y cada responsabilidad adquieren un significado diferente cuando se entienden como parte de una misión compartida. Por ello, CEICID Prime ha sido ese espacio donde compartir, conversar y comer en equipo, con el fin afrontar juntas las novedades de esta nueva etapa.

Comenzamos así el curso con nuevos proyectos, objetivos y retos, pero también con la oportunidad de reforzar aquello que permanece: nuestra misión y el propósito que está detrás de lo que hacemos.

Porque saber qué hacemos es importante. Saber cómo queremos hacerlo también. Pero comprender para qué lo hacemos es lo que permite que nuestro trabajo tenga verdadero sentido.